En el marco del cumplimiento del Protocolo de Nagoya, y como resultado de un convenio de licencia suscripto entre la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos del MDP, CONICET y una empresa biotecnológica italiana, la provincia de Tucumán recibió el primer pago de regalías por el uso comercial en productos alimenticios que contienen una cepa probiótica desarrollada por CONICET y aislada en suelo tucumano, la cual contribuye a la salud respiratoria y gastrointestinal.
El convenio en cuestión permitió la transferencia de tecnología para incorporar dicha cepa probiótica, obtenida a partir de leche de cabra, al mercado internacional de alimentos. La misma es capaz de estimular el sistema inmunológico, optimizando las defensas naturales al momento de prevenir o afrontar infecciones respiratorias e intestinales generadas por virus y por bacterias, por lo que contribuye a una mejora en la calidad de vida de la población.
Este hecho se manifiesta como resultado de la implementación del Protocolo de Nagoya en nuestra provincia, un tratado internacional que tiene como objetivo la repartición justa y equitativa de los beneficios que deriven del uso de los recursos genéticos. A través del mismo, se identifica el origen de los recursos genéticos y se reconoce la propiedad de los mismos por parte de las jurisdicciones.
En esta misma línea, este suceso es de suma importancia para los tucumanos, ya que posiciona a la provincia como una de las primeras del país en materia de la firma de convenios que impliquen transferencia de tecnología a partir de nuestro patrimonio biológico. Es a través de estos mecanismos de pagos de regalías que Tucumán podrá cumplir con el principal objetivo del Convenio de Diversidad Biológica: la protección y el uso sostenible de su biodiversidad.
